La distribución a través de modelos descentralizados y equitativos territoriales se busca la reducción de brechas, de forma que la provisión de servicios públicos no dependa del lugar de residencia de los habitantes de un país. El modelo ecuatoriano de equidad territorial está determinado por el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD) de 2010. Este código establece que el presupuesto está entre el 21% del Estado de los ingresos no permanentes y el 10% Presupuesto General del Estado serán repartidos entre los GAD según el tamaño y la densidad de la población. Según el Art. 192, también se valorarán las necesidades básicas insatisfechas, los logros obtenidos en los planes de mejoramiento de vida y el cumplimiento de las metas del Plan Nacional de Desarrollo. Además de incluir los planes locales como el de Desarrollo y Ordenamiento Territorial.
Los ingresos de los GAD son 4 de 6 fuentes. La mayoría de los Gobiernos Autónomos Descentralizados provienen de transferencias del Estado Central por distintos conceptos, entre ellos la transferencia de competencias; de allí su importancia a nivel local. Los ingresos independientes son los provenientes de impuestos y tasas locales, contribuciones por mejoras, recursos no reembolsables y financiamiento directo. El Ministerio de Finanzas sugiere que los GAD impulsen la autogestión para lograr la independencia financiera. El total de los presupuestos de los Gobiernos seccionales: 70% recursos del Gobierno central y el 30% proviene de la autogestión.
El documento tiene una mapa conceptual explicativo realizado por FARO donde se puede observar la clasificación detallada de los ingresos de los Gobiernos Autónomos Descentralizados. El principal reto será garantizar los recursos necesarios para que los GAD puedan culminar obras y atender sus deberes con la ciudadanía, en especial para afrontar los efectos de la pandemia.
Cómo citar
FARO. (2021). Presupuestos descentralizados y equidad. Quito: FARO